Docentes de la Carrera de Traductorado de las siguientes áreas: lingüística, idioma español, alemán, francés, inglés, italiano y portugués, atenderán consultas de naturaleza lingüística y terminológica/neológica de docentes y egresados de la Universidad de la República a través de esta sección especial dentro de la Página Web de la Facultad de Derecho.
Para realizar una consulta envíe un correo a consultrad@fder.edu.uy
Es la disciplina o ciencia de un dominio dado que estudia los términos, su formación, sus usos, sus significados, su evolución, sus relaciones con el universo percibido o concebido.
Para los especialistas, la terminología es el reflejo formal de la organización conceptual de una especialidad y un medio ineludible de expresión o comunicación profesional.
Para los usuarios, es un conjunto de unidades de
comunicación, útiles y prácticas, cuyo valor se mide en función de
criterios de economía, precisión y adecuación.
Dra. María Teresa Cabré
Según esta reconocida terminóloga catalana, “la
terminología es transdisciplinar por cuanto participa de todas las
materias especializadas, ya que todas ellas poseen y usan una terminología
para representar sus conocimientos, de forma tal que sin terminología
no se hace ciencia, ni se describe una técnica, ni se ejerce una profesión
especializada.”
Neologismo: del griego
néos (nuevo) + logismós
(razonamiento, sentido). Vocablo, acepción o giro nuevo en una lengua
(DRAE). Palabra o expresión de nueva creación en una lengua. Los
neologismos pueden surgir por composición o derivación, como préstamo de
otras lenguas o por pura invención. (Diccionario General de la Lengua
Española VOX).
Se trata de un término o vocablo de formación
reciente que, o bien es acuñado o modelado a partir de un término tomado de
otra lengua por calco o préstamo (empoderamiento, gobernanza, twitter,
chateo), o bien consiste en una noción, acepción o giro nuevos
para un término ya existente (boliche, hurgador, asentamiento,
ñoqui).
La neología es el estudio de la creación
e introducción de voces nuevas en una lengua. Consiste en el proceso de
formación de términos nuevos que se incorporan al repertorio de una lengua
general o de un lenguaje de especialidad.
Se le define también como el conjunto
sistematizado de procedimientos lingüísticos que permite la formación e
incorporación de nuevas unidades léxicas conforme a las estructuras
gramaticales, morfofonológicas y sintácticas de una lengua determinada.
¿Qué diferencia existe entre la neología
léxica o denominativa y la neología estilística o apreciativa?
La neología léxica o denominativa,
disciplina que se ocupa de la formación de términos nuevos que
suelen eventualmente incorporarse al repertorio de una lengua general o de
un lenguaje de especialidad, no se ciñe exclusivamente al plano lingüístico
(empleo de los recursos del sistema para denominar las novedades), sino que
abarca necesariamente el plano cultural (reflejo de la evolución y
desarrollo técnico y cultural de una sociedad), y el plano político
(capacidad y aptitud de la lengua para proveer a las necesidades expresivas
y comunicativas de sus habitantes y asegurar así su pervivencia como lengua
de cultura). Ejemplos: fermión, bosón, colisionador de hadrones, proteómica,
tradumática, plombemia, fotónica.
La neología estilística o expesiva,
llamada también neología apreciativa, cuyo objeto es la búsqueda de
expresividad u originalidad en el discurso, refleja los cambios
lingüísticos que trasuntan las nuevas necesidades denominativas y
expresivas de los hablantes. Más allá del análisis lingüístico de estas
creaciones, se deben considerar necesariamente los factores
extralingüísticos, tales como el contexto cultural y la realidad social e
histórica en que emergen. Ejemplos: refashion, megafraude, tinellización,
antitodo, todólogo, titulitis, Plunagate, Ni-Ni.
Debido a las numerosas consultas recibidas sobre las innovaciones propuestas en la nueva Ortografía de la lengua española (Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española, 2010), se incluye en este consultorio un artículo del periodista español Javier Rodríguez Marcos en el que se enumeran los cambios más llamativos. El artículo se divide en dos entregas: el abecedario y el acento gráfico o tilde.
El alfabeto o abecedario
La nueva edición de la Ortografía de la Real Academia Española trata de ser, como dice su coordinador, Salvador Gutiérrez Ordóñez, "razonada y exhaustiva pero simple y legible". Y sobre todo "coherente" con los usos de los hablantes y las reglas gramaticales. Por eso el académico insiste en que plantea innovaciones y actualizaciones respecto a la anterior edición, de 1999, pero no es, "en absoluto", revolucionaria. Gutiérrez Ordóñez se resiste incluso a usar la palabra "reforma".
Estas son algunas de las "innovaciones puntuales" destacadas por el propio Gutiérrez Ordóñez.
Letras con varios nombres. Algunas letras de nuestro alfabeto recibían varios nombres: be, be alta o be larga para la b; uve, ve baja o ve corta, para v; uve doble, ve doble o doble ve para w; i griega o ye para la letra y; ceta, ceda, zeta o zeda para z. La nueva Ortografía recomienda un solo nombre para cada letra: be para b; uve para v; doble uve para w; zeta para z; ye para y (en lugar de i griega). Según el coordinador del nuevo texto, el uso mayoritario en español de la i griega es consonántico (rayo, yegua). De ahí su nuevo nombre, mayoritario además en muchos países de América Latina. Por supuesto, la desaparición de la i griega afecta también a la i latina, que pasa a denominarse simplemente i.
Ch y ll ya no son letras del alfabeto. Desde la segunda edición de la ortografía académica, publicada en 1754, se incluían como letras del alfabeto las combinaciones ch y ll. Ya en la Ortografía de 1999 pasaron a considerarse dígrafos, es decir, "signos ortográficos de dos letras", aunque permanecieron en la tabla del alfabeto. La nueva edición los suprime formalmente: “A partir de este momento los dígrafos ch y ll dejan de ser considerados letras del abecedario español […]. El cambio consiste, simplemente, en reducir el alfabeto a sus componentes básicos, ya que los dígrafos no son sino combinaciones de dos letras, ya incluidas de manera individual en el inventario” (2010: 64). Así, pues, las letras del abecedario pasan a ser 27. Naturalmente, esto no significa que desaparezcan de su sistema gráfico y, por lo tanto, seguirán utilizándose como hasta ahora en la escritura de las palabras españolas.
Catar y no Qatar. La q por sí sola (sin el acompañamiento de la u característica del dígrafo qu) no es una grafía tradicional del español para representar el fonema /k/. "En nuestro sistema de escritura la letra q solo representa al fonema /k/ en la combinación qu ante e o i (queso, quiso). Por ello, la escritura con q de algunas palabras (Qatar, quórum) representa una incongruencia con las reglas". De ahí que pase a escribirse ahora Catar y cuórum. ¿Y si alguien prefiere la grafía anterior? "Deberá hacerlo como si se tratase de extranjerismos crudos (quorum, en cursiva y sin tilde)". Sin embargo, los derivados de antropónimos conservan siempre la k del nombre propio, incluso ante las vocales e, i: Kafka > kafkiano. Por otra parte, no es raro que los derivados de topónimos presenten dos variantes: la que conserva la k del nombre propio y la que sustituye esta por qu ante e, i: Nueva York > neoyorkino o neoyorquino; Pakistán > pakistaní o paquistaní; Pekín > pekinés o pequinés.
JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS, “La i griega se llamará ye”, El País, Madrid, 05/11/2010
La tilde1
En la presente entrega se mencionan algunas innovaciones de la nueva Ortografía de la lengua española en relación con la acentuación gráfica. En todos los casos, se intenta evitar las incongruencias con las reglas generales de acentuación gráfica. Sin embargo, como señala el director del Departamento de Español al Día de la RAE, Dr. Salvador Gutiérrez Ordóñez, los cambios ortográficos provocan siempre resistencias entre algunos hablantes. De ahí la pertinencia del consenso panhispánico que ha buscado la Comisión Interacadémica de la Asociación, que reúne a las Academias de la Lengua Española de todo el mundo.
Solo café solo, sin tilde. Hay dos usos en la acentuación gráfica tradicionalmente asociados a la tilde diacrítica. Esos dos usos son:
1) El que opone los determinantes demostrativos este, esta, estos, estas (Ese libro me gusta) frente a los usos pronominales de las mismas formas (Ese no me gusta).
2) El que marcaba la voz solo en su uso adverbial (Llegaron solo hasta aquí) frente a su valor adjetivo (Vive solo).
Según Gutiérrez Ordóñez, "como estas distinciones no se ajustaban estrictamente a las reglas de la tilde diacrítica (pues en ningún caso se opone una palabra tónica a una átona), desde 1959 las normas ortográficas restringían la obligatoriedad del acento gráfico únicamente para las situaciones de posible ambigüedad (Dijo que ésta mañana vendrá / Dijo que esta mañana vendrá; Pasaré sólo este verano / Pasaré solo este verano).” Sin embargo, dado que tales casos son muy poco frecuentes y que son fácilmente resueltos por el contexto, la nueva Ortografía señala que se podrá prescindir de la tilde tanto en el adverbio solo como en los pronombres demostrativos incluso en los casos de posible ambigüedad o de doble interpretación. Eso sí, no condena su uso si alguien quiere utilizar la tilde en caso de ambigüedad. No obstante, la RAE lleva décadas predicando con el ejemplo y desde 1960 no pone tilde ni a solo ni a los demostrativos en sus publicaciones.
Guion
también sin tilde.
Hasta ahora, la RAE consideraba "monosílabas a efectos ortográficos las
palabras que incluían una secuencia de vocales pronunciadas como hiatos
en unas áreas hispánicas y como diptongos en otras". Sin embargo,
permitía "la escritura con tilde a aquellas personas que percibieran
claramente la existencia de hiato". Se podía, por tanto, escribir
guion-guión,
hui-huí,
riais-riáis,
Sion-Sión,
truhan-truhán,
fie-fié...
La nueva
Ortografía
considera que estas palabras son "monosílabas a efectos ortográficos" y
que, cualquiera sea la forma de pronunciarlas, se deben escribir
siempre sin tilde:
guion,
hui,
riais,
Sion,
truhan
y fie.
En este caso, además, la RAE no se limita a proponer y “condena"
cualquier otro uso. Como dice Salvador Gutiérrez Ordóñez, "escribir
guión
será una falta de ortografía".
4 o 5 y no 4 ó 5. Hasta ahora se venía recomendando poner tilde a la conjunción disyuntiva o cuando se escribía entre dos cifras, con el fin de evitar toda posible confusión con el guarismo correspondiente al número cero. Era una excepción de las reglas de acentuación del español: "la única palabra átona que podía llevar tilde". Sin embargo, esta razón no parece suficiente ni en la escritura mecánica, hoy general gracias al empleo de computadoras u ordenadores, ni en la manual, ya que tanto los espacios en blanco que flanquean la conjunción o como su diferente forma y menor altura que el cero hacen prácticamente imposible su confusión real en la práctica.
JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS, “La i griega se llamará ye”, El País, Madrid, 05/11/2010
1 Si bien el sustantivo tilde admite su uso en ambos géneros (el tilde, la tilde), la nueva Ortografía emplea el género femenino por considerar que es el uso mayoritario en el ámbito hispánico.
Aporte de la cátedra de Idioma Español de la carrera de Traductorado.
El concepto de gobernanza se diferencia nítidamente de gobernabilidad. Un gobierno puede tener gobernabilidad y no gobernanza, y viceversa. ¿Por qué? Sin entrar en los vericuetos más altamente técnicos, porque se puede decir que gobernanza consiste en contar con los medios administrativos, financieros y sociales para las tareas de gobierno, mientras que la gobernabilidad es el apoyo político para llevar a cabo las tareas de gobierno.
Existen elementos lingüísticos en el campo de la terminología y de la neología que sustentan el uso del término «gobernanza»; se trata de un neologismo por el procedimiento de cambio semántico, resultante de la extensión del significado de una base léxica ya existente en la lengua general del español antiguo, activado y resemantizado por un préstamo puntual y reciente del inglés -governance-, tomado del área especializada de la economía política, aunque originariamente perteneciente al acervo léxico grecolatino.
Es, entonces, un neologismo correcto del dominio de la economía política, de aparición relativamente reciente en nuestro idioma que se utiliza para designar las "condiciones financieras, sociales y administrativas necesarias para instrumentar y aplicar las decisiones políticas adoptadas y poder ejercer la autoridad".
Fue incorporado en la 23ª edición del DRAE con el siguiente significado: “Arte o manera de gobernar que se propone como objetivo el logro de un desarrollo económico, social e institucional duradero, promoviendo un sano equilibrio entre el Estado, la sociedad civil y el mercado de la economía.”
Prof. Agda. T.P. Beatriz Sosa Martínez
Dando
respuesta a reiterados pedidos de colegas
docentes con respecto a la cita correcta de
abreviaturas latinas (vocablos y locuciones) de
uso habitual en español, nos
complace inaugurar este Consultorio
Lingüístico-Terminológico Virtual con una
relación de las mismas, a la que se suma la
expresión latina original y su significado en
nuestra lengua.
Todos los términos,
expresiones y vocablos latinos que figuran en la tabla siguiente
aparecen sin ningún tipo de acento gráfico, puesto que en latín
no se emplea en ningún caso el signo gráfico de la tilde.
ABREVIATURAS LATINAS DE USO
FRECUENTE EN EL ÁMBITO ACADÉMICO
Y EN CITAS
BIBLIOGRÁFICAS
●
a.d.: ante diem = antes de la fecha
●
ab initio = desde el
principio
●
ad hoc = a estos efectos; para actuar en este caso, a
estos efectos
●
a.i. = ad interim = provisoriamente
●
apud:
en (citación indirecta) =
cita de un autor mencionado en la obra de
otro autor
●
c., ca.
: circa = alrededor de,
aproximadamente
●
c.v.:
curriculum vitae = currículo, relación de
méritos de una persona
●
Cf.: Confer =
cotéjese, compárese
●
circ.:
circiter =
aproximadamente, alrededor de tal fecha
●
e.g.: exempli gratia
= por ejemplo
●
ed.: editio = edición (editor)
●
et al.:
et alii (= y otros autores)
●
et
alia = y otras cosas, temas o cuestiones
●
et
sqq.: et sequentes = y
siguientes
●
etc.: etcétera = y las restantes
cosas, y todo lo demás
●
ex aequo = a iguales méritos
●
f.; fo.: folio
●
fo. rto.: folio recto =
anverso
●
fo.
vo.: folio verso = reverso
●
ib;
ibid: ibidem = en ese mismo lugar
●
i.e.:
id est = esto es, es decir
●
id.:
idem = lo mismo
●
in =
en (Úsase antes del
título de una obra citada).
●
in fine = al final
●
ib., ibid.: ibidem:
= en ese mismo lugar, allí mismo
●
id.:
idem. = lo mismo
●
infra = abajo
▪
ut
infra = a continuación, como se ve más adelante
● inst:
instante = se usa para el mes corriente,
presente
●
loc. cit.: loco citato = en el lugar citado
▪
locus citatus = el lugar
citado
●
ms.: manuscriptus
= manuscrito
●
N.B.:
Nota bene = adviértase, observe bien
●
o.c.,
op. cit.: opus citatum = obra citada
●
o.c.: opere citato = en la
obra citada
●
p.:
pagina = página
●
p.a.:
per annum = por año, anual
●
per
se = por sí mismo
●
pp.:
paginae = páginas
●
p.p.:
per procurationem = por poder de, en nombre de
●
pass.:
passim = aquí y allá,
por doquier
●
P.D., P.S.: posdata,
post scriptum
●
per se = por sí mismo
●
Q.E.D.: quod erat
demonstrandum = lo que era
necesario demostrar o debía ser demostrado
●
q.v.:
quod vide = véase al respecto
●
s.d.:
sine die = sin fecha
●
s.v.; s/v: sub voce = bajo la palabra o entrada (en
diccionarios y enciclopedias)
●
sic =
así, tal como obra en el original, textual
●
supra =
arriba
▪
ut
supra = como antecede, como se ve
precedentemente
●
V.:
vide = vea, véase
●
v., vs.: versus
= contra
●
v.g.: verbi
gratia = verbigracia, por ejemplo
●
verbatim = palabra por palabra
●
viz.:
videlicet = a saber,
concretamente
Consulta evacuada por la Prof. Lic. Sara Álvarez
Catalá de Laswoski
Filóloga y Traductora
Pública, Coordinadora de la Carrera de Traductorado.