A propósito del 8 de marzo

Publicado/actualizado por género el lunes 05/03/2018 – 09:45
Grupo Derecho y Género

¿Por qué conmemorar el 8 de marzo? ¿Acaso para no olvidar nuestras luchas, nuestras conquistas, los desafíos de hoy, los desafíos que vendrán?. ¿Por qué centrar todo en un solo día si la lucha es permanente? día a día, en nuestras casas, en la calle, en el trabajo, en la facultad, en todos y cada uno de los lugares que frecuentamos, donde nos tocó vivir.

Desde el Grupo Derecho y Género, nosotras académicas y militantes de los derechos humanos de las mujeres, creemos que el 8 de marzo debe servir para recordarnos lo que falta por hacer para ser y sentirnos sujetas de derecho, en la ley y en la práctica.

Cuando todavía la igualdad formal es un tema pendiente en Uruguay, como sucede con el Código Penal, sentimos y sabemos que la igualdad que urge es la igualdad real. Aquella que da cuenta del derecho humano a vivir libres de discriminación, de acoso y de violencia por el solo hecho de ser mujeres

Como sabemos, la violencia hacia las mujeres es consecuencia de la discriminación que sufren por el hecho de serlo. Es urgente cambiar prácticas y costumbres culturales que mantienen y sostienen esta discriminación. El cambio también debe darse en el sistema educativo, en todos sus niveles. Éste, debe transversalizar la perspectiva no solo de los derechos humanos sino también la perspectiva de género en todos sus programas.

Exigimos que en ámbitos como el de la Justicia, las mujeres víctimas de violencia encuentren la protección de sus derechos, lo que sólo puede conseguirse con capacitación y sensibilización de las y los operadores. No basta con conocer la normativa nacional e internacional, lo que constituye un piso mínimo, es necesario saber cuándo y cómo aplicar dicha normativa. El Estado uruguayo, tiene la obligación de actuar con la debida diligencia, es decir debe prevenir, investigar, sancionar y reparar adecuadamente a las mujeres víctimas de violencia.

Es hora de conjugar políticas públicas que garanticen el ejercicio de nuestros derechos, aquéllos cuyo reconocimiento se han conquistado a través de una lucha persistente y permanente, donde sin duda constituyó un hito el 8 de marzo de hace casi ciento cincuenta años en que un grupo de mujeres manifestó por las míseras condiciones en que trabajaban y que costaban tantas vidas.

La conmemoración de esta fecha es una manera de mantener encendida la antorcha que sostuvieron otras mujeres en otras condiciones y otros sufrimientos, pero con el mismo deseo de una sociedad justa, igualitaria y solidaria.

Nuestro Grupo adhiere al Paro internacional de mujeres este 8 de marzo y convoca a concentrarnos en la Glorieta de la Plaza Libertad a las 18 horas para marchar.